Algunas personas se ponen en contacto cuando sienten una acumulación de tensiones, una sensación de pesadez o dificultades repetidas en varios aspectos de su vida. El gabinete presenta entonces la limpieza espiritual como un servicio de reequilibrio y aclaración. La solicitud se estudia con prudencia para proponer un acompañamiento comprensible, sin promesas irreales y orientado al retorno a una sensación de orden y calma.